Fédération Européenne des Cités Napoléonienne

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Aranjuez


ARANJUEZ Y LA ETAPA NAPOLEONICA

Desde el siglo XVI, la historia de Aranjuez ha estado íntimamente ligada a la monarquía española y, por extensión, a la Historia de España.


En 1801, durante el periodo napoleónico, España y Francia firmaron el Tratado de Aranjuez con el fin de luchar juntos contra los intereses británicos. Este hecho permitió a las tropas napoleónicas cruzar nuestras fronteras y comenzar una invasión encubierta de nuestro territorio que llevó a Francia y a España a luchar contra la armada británica en la Batalla de Trafalgar en 1805.


El Rey Carlos IV había puesto el gobierno de España en manos de su Primer Ministro, Manuel de Godoy y éste propició el tránsito por nuestro territorio de las tropas francesas que, supuestamente, pasaron por nuestro país de camino hacia Portugal, aliado de los británicos en la península ibérica.


Este hecho produjo gran agitación social debido a los abusos sufridos por la población civil por parte de los franceses a su paso por las ciudades españolas y también provocó el desprecio de Fernando VII, hijo de Carlos IV, hacia Manuel de Godoy, dada su política francófona.


Esta situación de disgusto popular, consecuencia de la alianza entre Francia y España y a la vista de las intenciones de la Armada Napoleónica, provocó que, en 1808, la Familia Real trasladara la Corte al Palacio de Aranjuez a con la idea de facilitar su posible salida hacia América, en caso necesario.


El 19 de marzo de 1808, Manuel de Godoy fue perseguido y linchado por el pueblo en el levantamiento popular que tuvo lugar en la ciudad de Aranjuez como consecuencia de la insostenible situación política de una España invadida y una monarquía tremendamente debilitada.


Finalmente, Fernando VII, amado por el pueblo por haberse enfrentado a Godoy, aprovechó esta situación de inestabilidad para forzar la abdicación de su padre en él y el Motín de Aranjuez fue un hecho clave para propiciar su acceso al trono.


Estos fueron los primeros pasos de la caída del Antiguo Régimen en España y el Motín de Aranjuez fue el precedente de los levantamientos del 2 de Mayo en Madrid, que el pintor Francisco de Goya reflejó magníficamente en su famosa obra.


Asimismo, estos acontecimientos propiciaron la creación de la Junta Suprema Central, de las Cortes de Cádiz y de la Constitución de 1812, que fue la primera promulgada en España. En 1814, España fue liberada de la invasión francesa tras la Guerra de la Independencia y Fernando VII fue restituido en el trono.

Estos acontecimientos históricos han permanecido en nuestra memoria y, en la actualidad, este levantamiento popular acaecido en Aranjuez que cambió el rumbo de nuestra Historia es recordado y representado cada año en las fiestas del Motín de Aranjuez.

LAS FIESTAS DEL MOTÍN DE ARANJUEZ

Las Fiestas del Motín, declaradas de Interés Turístico Nacional en 1990 e Internacional en 2014, se celebran en esta única y singular ciudad madrileña desde 1981. El incomparable marco del Real Sitio y Villa de Aranjuez sirve de escenario para la tradicional escenificación del levantamiento popular ocurrido en marzo de 1808 como consecuencia del descontento del pueblo con la política llevada a cabo por el ministro de Carlos IV, Manuel Godoy. El Motín de Aranjuez perseguía la destitución de Godoy y la abdicación de Carlos IV en su hijo Fernando.

Cada septiembre desde 1982, coincidiendo con la celebración de las tradicionales ferias de ganado y de la cosecha de antaño, los vecinos de Aranjuez rememoran ante 6.000 espectadores el Motín, un hecho histórico que rebasó con mucho el ámbito del Real Sitio y supuso un momento de protagonismo popular que influyó notablemente en toda España y en los sucesos que, después de aquellos intensos días de marzo de 1808, tuvieron lugar en Europa.

El Asalto a la Casa de Godoy

El primer acto de la celebración del Motín de Aranjuez tiene lugar en el Palacio de Godoy, donde se representa el asalto a la casa del ministro de el rey Carlos IV, Manuel Godoy. Los vecinos recorren las calles de Aranjuez con antorchas, al redoble de los tambores y al grito de "muera Godoy" hasta llegar al Palacio en el que residía el llamado Príncipe de la Paz.
Los hechos representados por los vecinos muestran la captura de Manuel Godoy, que fue encontrado escondido en su Palacio y trasladado hasta el Cuartel de la Guardia de Corps entre abucheos y golpes, propinados por los amotinados. El acto finaliza con un castillo de fuegos artificiales en el que se "consume" el palacio de Godoy.

La representación del Motín

Más de 140 vecinos del Real Sitio y Villa de Aranjuez dan vida cada año a la crónica que recogen los "Episodios Nacionales" de Benito Pérez Galdós, que narra el descontento popular, las intrigas de la corte, la caída del ministro afrancesado de Carlos IV, Manuel Godoy, la abdicación del monarca y la ascensión al trono de su hijo Fernando VII.

La escenificación del Motín tiene lugar en la Plaza de Parejas y el Palacio Real se convierte en el escenario del levantamiento popular. En una explanada de más de 7.000 metros cuadrados la espectacular representación de los hechos que se desarrollaron entre el 17 y el 19 de marzo de 1808 traslada a vecinos y visitantes a la España de la corte de Carlos IV.

Los ciudadanos de Aranjuez representan anualmente con gran orgullo este espectáculo, dirigido por el reconocido director teatral Francisco Carrillo.
Las fiestas del Motín tienen identidad propia y ello se debe en gran medida al hecho de que son los propios vecinos de la ciudad quienes se entregan con entusiasmo y esfuerzo para rememorar cada año la Historia de España.

El amotinado Mayor

En 1984 se instaura la figura del Amotinado Mayor, cargo elegido por la Corporación Municipal, con el que las autoridades locales en nombre de los vecinos de Aranjuez distinguen a personalidades de la vida pública por su labor humana y/o profesional.
El escritor y académico Camilo José Cela fue el primer Amotinado Mayor y a él le han seguido figuras tan relevantes como el presidente del Comité Olímpico Internacional, Juan Antonio Samaranch.

La Corrida Goyesca

Toreros, cuadrillas, público y la bicentenaria Plaza de Toros se engalanan para retornar a vecinos y turistas a la época del genial pintor Francisco de Goya, quien también vivió y trabajó en el Real Sitio de Aranjuez. Esta corrida goyesca, que también cuenta con la participación de centenares de vecinos, recupera antiguos lances que realzan el arte del toreo y encumbran el singular coso de Aranjuez al lugar que merece.